22 Años y camiones: la joven conductora que desafía al asfalto
Andrea García Cano, una joven barcelonesa de solo 22 años, ha irrumpido en el sector del transporte con una audacia sorprendente. Esta camionera, recién titulada, desafía las expectativas y está redefiniendo el panorama de la conducción de vehículos pesados en España.
De toros a tráfico: el camino inesperado de una conductora
Su llegada a la carretera no fue predecible. Sin tradición familiar en el sector, a García Cano le fascinaron los coches y los camiones desde niña. Tras sacar el carné de turismo, su pasión la impulsó a la autoescuela, donde, sorprendentemente, comenzó su carrera como carretillera en un almacén logístico, familiarizándose con el flujo de mercancías y el manejo de cargas pesadas.
Esta experiencia inicial, lejos de disuadirla, consolidó su deseo de trasladarse al volante de un camión rígido, comenzando por repartos en el corazón de Barcelona – un verdadero desafío en medio del caos urbano. La interacción constante con peatones, motocicletas e impredecibles coches representó una prueba de fuego para la joven profesional.

Días y noches: dos caras de la ruta
García Cano ha definido claramente sus preferencias: “Me gusta más conducir de día que de noche. Es más tranquila, aunque sí que es verdad que hay que tener más cuidado”. Pero la diferencia entre ambos periodos es radical. La visibilidad diurna, a pesar de la abundancia de luz, implica lidiar con un volumen de tráfico abrumador y una responsabilidad añadida al interactuar con usuarios vulnerables. Los frenazos repentinos y las distracciones, incluso las ajenas, son constantes amenazas.
En contraste, la conducción nocturna elimina el tráfico urbano, pero introduce un riesgo diferente: la somnolencia. “El principal enemigo en la carretera nocturna es la somnolencia”, advierte, enfatizando la importancia del descanso riguroso y la música como herramienta de concentración. La falta de luz natural reduce el campo de visión, ralentizando la reacción ante obstáculos o averías.

Reivindicaciones en el asfalto
Pero su trabajo no se limita a dominar el volante. García Cano es una firme defensora de la mejora de los salarios en el sector y de la flexibilización de la normativa del tacógrafo digital, que, según ella, penaliza injustamente a los chóferes.
