40 Años al volante: la reflexión de una profesora de autoescuela sobre la seguridad vial
Vicky Novell, una veterana con cuatro décadas impartiendo clases de conducción, revela un cambio preocupante en la percepción y la responsabilidad al volante. La exprofesora, ahora dedicada a ayudar a recuperar puntos del carnet, ha visto de primera mano cómo la edad media para obtener el permiso se alarga y la empatía en las carreteras se diluye.

La edad media para conducir se dispara
El dato habla por sí solo: la edad media para obtener el carnet de conducir en España ronda los 23 o 24 años, según datos del RACC. Antes, la libertad de conducir era un objetivo de la adolescencia; hoy, se pospone. Alberto Caamaño, director de las autoescuelas del RACC, señala que esta tendencia se acompaña de una menor intención de adquirir un vehículo tras obtener el carnet, incluso de segunda mano. ¿Por qué?
“Nos hemos perdido el respeto. Siempre intento inculcar a mis alumnos que no estamos solos en carretera y que los vehículos no matan, las personas”, afirma Caamaño. La seguridad vial, una vez considerada un valor primordial, parece haber perdido protagonismo en la vida de muchos conductores.
Novell recuerda anécdotas impactantes: alumnos que se presentan al examen práctico hasta 12 veces, la ansiedad que lleva a ataques y visitas al servicio de urgencias. “Tenemos exámenes mucho más importantes en nuestra vida que el del carnet de conducir. Da igual aprobar en la primera, en la segunda o en la tercera”. Su propia evolución como conductora, desde el coche hasta la moto, culminando en el placer de simplemente bajarse del vehículo, refleja una cierta desconexión con el acto de conducir.
La tecnología ha transformado la conducción: cinturones de seguridad, airbags, sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS). Pero, ¿ha traído consigo una mayor seguridad? Novell y Caamaño coinciden en que la empatía y el respeto por los demás usuarios de la vía son más importantes que nunca. Un buen conductor no es el que domina la técnica, sino el que comprende que cada trayecto comparte espacio con vidas.
La cifra habla por sí sola: un 15,5% de los conductores españoles son mayores de 65 años. La edad media sigue subiendo, y con ella, la responsabilidad de garantizar la seguridad en las carreteras. La seguridad vial sigue siendo una prioridad, pero la actitud al volante necesita una revisión urgente.
La experiencia de Vicky Novell es un recordatorio contundente: la licencia de conducir no es un simple privilegio, sino una responsabilidad ineludible que exige conciencia y respeto. Al final, la carretera no es una pista de carreras, sino un espacio compartido donde la prudencia es el mejor seguro.
