Amg gt 63 pro vs. porsche 911 gt3: ¿rivalidad de altísimo nivel?

El Mercedes-AMG GT se creó para desafiar al Porsche 911, y la última generación, probada en 2023, se acerca peligrosamente al ícono de Stuttgart. Pero, ¿se dirigen realmente los compradores de AMG al concesionario de Porsche?

¿Un cliente amg podría optar por un porsche?

¿Un cliente amg podría optar por un porsche?

Mercedes-AMG Australia, a través de Jerry Stamoulis, ha desmentido la idea de que el cliente típico del GT 63 Pro cambie de marca. Stamoulis afirma que los compradores del GT 63 Pro suelen provenir del Mercedes-AMG G 63, buscando un deportivo que complemente su vehículo todoterreno.

El AMG GT 63 Pro, con su motor V8 biturbo de 612 CV y un precio de 252.010 euros, se enfrenta al Porsche 911 GT3. Este último, con 510 CV y un precio de 241.652 euros, ofrece una respuesta similar en términos de rendimiento en circuito o carreteras de curvas.

Aunque la potencia no es el único factor, la elección entre ambos deportivos se basa en prioridades diferentes. El AMG GT ofrece una mecánica híbrida enchufable, mientras que Porsche apuesta por su sistema T-Hybrid. La diferencia fundamental reside en la disposición del motor: V8 delantero en Mercedes contra el clásico bóxer trasero de Porsche.

La gama del AMG GT comienza con el GT 43 y culmina en el GT 63 S E Performance con 816 CV, mientras que el 911 arranca en 157.835 euros y alcanza los 711 CV con el Turbo S Cabriolet. Sin embargo, el Porsche 911 GT3 90 F.A. Porsche, con sus 510 CV y un precio de 408.806 euros, representa una alternativa aún más radical.

Mercedes no considera que sus clientes habituales busquen activamente alternativas de otras marcas, aunque reconocen que algunos podrían considerar el AMG GT como una opción premium en el mercado de segunda mano. La marca alemana confía en atraer también a aquellos que buscan un deportivo potente pero que prefieran la ingeniería de Affalterbach.

La cifra habla por sí sola: el AMG GT 63 Pro acelera de 0 a 100 km/h en 3,2 segundos. Un rendimiento que el Porsche 911 GT3 alcanza en 3,4 segundos, una diferencia que, en la práctica, se diluye en la experiencia de conducción.

La competencia entre estos dos vehículos de alto rendimiento continúa intensificándose, y la elección final dependerá de la filosofía de cada conductor.

El AMG GT 63 Pro no solo ofrece potencia bruta, sino también una sofisticación tecnológica que lo distingue de su rival. Un rasgo que, al final, es lo que realmente define a un deportivo de altísimo nivel.

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