Bmw m se aferra a la gasolina: la última baza contra euro 7
La presión sobre BMW M es implacable. La Unión Europea, con su ambicioso plan de emisiones, ha puesto a la división de alto rendimiento de la marca bávara en una encrucijada tecnológica. Y la solución, sorprendentemente, no reside en la electrificación, sino en un ingenioso sistema de combustión que podría salvarla del abismo normativo.

Un salto a la precámara: la clave de la eficiencia
La estrategia, bautizada Ignite Technology, se centra en una precámara de ignición integrada en la culata del motor. Esta pequeña cámara, conectada a la cámara principal, funciona como un sistema de encendido secundario, capaz de optimizar la combustión en las fases de alta carga y revoluciones. La marca asegura que, mediante este sistema, se logra una velocidad de combustión significativamente mayor y más homogénea, reduciendo drásticamente el riesgo de
