Bmw se lanza a lo salvaje: patentan un chasis para un todoterreno que desafía al clase g
La marca bávara, conocida por su elegancia y tecnología, ha sorprendido al mercado con una patente que podría cambiar el panorama automovilístico off-road. BMW está apostando fuerte por un todoterreno puro, un vehículo capaz de enfrentarse al legendario Mercedes Clase G y al Land Rover Defender, y parece que no se andará con rodeos.

El futuro x8: ¿un rival imbatible?
Hasta ahora, BMW se ha mantenido en el segmento de SUV, ofreciendo modelos con tracción a las cuatro ruedas, pero sin llegar a la robustez y capacidad de off-road de los todoterrenos tradicionales. Esta nueva estrategia, impulsada por la patentación de un chasis de tipo ‘patín’, podría marcar un punto de inflexión. La firma alemana, con la ambición de competir directamente con vehículos como el Clase G, ha optado por una arquitectura que prioriza la flexibilidad y la capacidad de mantener las ruedas en contacto con el asfalto, incluso en terrenos difíciles.
La solicitud de patente, presentada en 2024 y publicada en abril de 2026, revela un diseño innovador. No se trata del chasis tradicional de largueros y travesaños, sino de una plataforma de tipo ‘patín’, con una sección central reforzada y dos módulos laterales que albergarán la batería y el motor. Esta configuración, originalmente popular en vehículos eléctricos, ofrece ventajas significativas en términos de escalabilidad y costes, permitiendo aumentar la longitud del vehículo de forma sencilla. Y lo más importante: proporciona una mayor libertad de movimiento, crucial para un todoterreno de alto rendimiento.
Pero la verdadera sorpresa reside en la peculiaridad del chasis. Este no es un chasis ‘patín’ convencional. BMW ha optado por una fundición de alta resistencia, con una estructura que, lejos de favorecer la rigidez torsional –como ocurre en sus coches de carretera–, prioriza la flexibilidad y la capacidad de adaptarse a las irregularidades del terreno. Es una apuesta arriesgada, pero que podría ser la clave para crear un todoterreno capaz de desafiar a los pesos pesados del sector.
El proyecto, bautizado internamente como ‘BMW Rugged’ o G74, podría culminar en el BMW X8, un modelo que, según las previsiones, podría estar disponible a finales de la década. Y la partida es considerable: el Mercedes Clase G eléctrico, que ya está en el mercado desde 2024, parte de un precio de 163.800 euros en España. BMW tiene margen para ofrecer un todoterreno eléctrico a la altura del Clase G, con un rendimiento y unas prestaciones que justifiquen la inversión.
El Clase G, con casi medio siglo de experiencia en el segmento de todoterrenos de lujo, se ha consolidado como un referente en términos de robustez y capacidad off-road. Su diseño imponente, sus componentes de alta calidad y su rendimiento, aunque no sea el más eficiente en términos de tracción, lo convierten en una opción atractiva para aquellos que buscan un vehículo capaz de conquistar cualquier terreno. BMW, por su parte, ha tardado en dar el salto al mundo de los todoterrenos, pero ahora parece decidido a cambiar esa estrategia.
La innovación no se detiene ahí. La plataforma patentada por BMW no solo es adaptable a un todoterreno, sino también a un vehículo eléctrico. La integración central de la batería y la posibilidad de alojar los motores en los ejes motrices optimizan la distribución del peso y mejoran la eficiencia del vehículo. Se vislumbra un futuro donde BMW ofrezca no solo coches elegantes y tecnológicamente avanzados, sino también vehículos capaces de explorar los rincones más remotos del planeta.
La marca alemana tiene la oportunidad de redefinir el concepto de todoterreno, combinando la sofisticación y la tecnología de BMW con la robustez y la capacidad de los vehículos off-road más emblemáticos. Y, pase lo que pase, el mundo automovilístico estará observando atentamente los próximos movimientos de la compañía bávara. Con este nuevo chasis, el asfalto podría convertirse en el laboratorio de una nueva era para BMW.