Citroën revive al 2cv: el pequeño icono francés vuelve a la carretera con electrificación
Citroën no juega a las escondidas. El fabricante francés ha desvelado su plan para devolver al 2CV a la carretera, aprovechando la ola de coches eléctricos. Un regreso que no es una mera nostalgia, sino una estrategia inteligente para conectar con un público que busca vehículos económicos y con carácter.
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El regreso de un clásico, reinventado
En 1948, el 2CV, fruto de la ingeniosa visión de André Lefèbvre y Flaminio Bertoni, democratizó el acceso al automóvil en Europa. Con más de 5,1 millones de unidades vendidas a lo largo de casi 50 años, el 2CV se convirtió en un símbolo de libertad y sencillez, un coche para el campo y para la vida familiar. No fue un coche de alta tecnología, sino un triunfo de la ingeniería básica y la robustez, un verdadero caballo de batalla.
Ahora, Citroën, bajo el liderazgo de Pierre Leclercq, apuesta por la electrificación. No se trata de copiar el original, sino de revitalizar su espíritu. La plataforma Smart Car, ya utilizada en el ë-C3 y el Fiat Grande Panda, será la base del nuevo 2CV, prometiendo un coche pequeño, económico y con un alcance de hasta 263 kilómetros gracias a una batería de fosfato de hierro y litio (LFP).
“Todos hemos intentado recrear el 2CV”, declaró Leclercq. “Era una interpretación moderna del 2CV y era genial. No puedes negar que lo intentarías, igual que hicimos con los pequeños H-Type o cosas por el estilo”. La marca busca mantener la filosofía original: sencillez, facilidad de mantenimiento y un precio competitivo, rivalizando directamente con el Renault Twingo eléctrico. El objetivo es ofrecer un coche urbano asequible, un nuevo contendiente en este segmento en auge.
El debut oficial está previsto para octubre, en el Salón del Automóvil de París. El nuevo 2CV competirá directamente con el Twingo, que se beneficia de la plataforma RGEV Small derivada del Renault 5 eléctrico. Citroën busca capitalizar la demanda de vehículos urbanos eléctricos a precios accesibles, un mercado donde ya compiten marcas como Volkswagen, Cupra y Fiat. La cifra de 17.463 euros, sin ayudas, en España, pone de manifiesto la apuesta por la asequibilidad.
Este no es un simple “rescatar un clásico”, sino una reinterpretación inteligente. Citroën entiende que el 2CV, en su esencia, sigue siendo relevante. No se trata de un coche para entusiastas, sino de una opción práctica y económica para la movilidad urbana. El regreso del 2CV es, en definitiva, una declaración de intenciones: Citroën apuesta por la tradición, pero sin renunciar a la innovación.
