El ministerio de transportes impone el color verde unificado a todos los autobuses estatales

En un grito deuthoridad, el ministro Óscar Puente ha ordenado que todos los autobuses que operan bajo concesiones del Estado sean pintados de un color verde uniforme. La medida, que ha generado un intenso debate en el sector de la movilidad, busca eliminar la amalgama de colores y logotipos privados que, a juicio del Ministerio, diluyen la percepción del ciudadano sobre quién es el verdadero responsable y financiador de las rutas de larga distancia en España.

La estrategia de puente, inspirada en modelos europeos, busca unir la identidad visual del transporte público estatal.

La estrategia de puente, inspirada en modelos europeos, busca unir la identidad visual del transporte público estatal.

El ministerio considera que esta invisibilidad institucional es un error estratégico que debe subsanarse de inmediato. Al imponer el color verde como estándar obligatorio, el Gobierno no solo busca una homogeneidad estética, sino también un efecto psicológico en la población, asociando ese color específico con la eficiencia, la sostenibilidad y la presencia constante de la administración central en las carreteras españolas.

La mayoría de las empresas concesionarias han disfrutado de una amplia libertad para decorar sus vehículos con sus colores corporativos, relegando la imagen institucional del Ministerio a pequeños distintivos que a menudo pasan desapercibidos para el usuario medio. Sin embargo, con esta medida, el Gobierno no solo busca una homogeneidad estética, sino también un efecto psicológico en la población, asociando ese color específico con la eficiencia, la sostenibilidad y la presencia constante de la administración central en las carreteras españolas.