El mx-5 de mazda, al borde del abismo: ¿su último rugido?

La leyenda del MX-5 se tambalea. Un rumor, proveniente de la división australiana de Mazda, sugiere que la próxima generación podría ser su última con motor de combustión, una decisión que deja a los aficionados con un sabor amargo.

Un futuro eléctrico, pero con cautela

Según el CEO de Mazda Australia, Vinesh Bhindi, el sucesor del 6e adoptará una arquitectura eléctrica. Sin embargo, la sombra de la duda persiste: el ejecutivo consultado insinuó que se podría tratar de la última versión impulsada por un motor de gasolina.

Mientras la quinta generación, el 'NE', aún se encuentra en fase de desarrollo – y con una presentación mundial aún lejana, según Jo Stenuit, director de diseño de Mazda Europa – la situación es compleja. Mazda se compromete a un peso ligero, aspiración natural y una transmisión manual, atributos que han definido el espíritu del Miata a lo largo de los años.

La presión de las normativas y la competencia

La presión de las normativas y la competencia

Pero este compromiso con la tradición podría verse comprometido. La creciente presión por cumplir con las normativas de emisiones, especialmente en Europa, podría acelerar la transición hacia la electrificación. El próximo MX-5, posiblemente denominado 'NF', podría llegar en 2035, un plazo que deja poco margen para experimentar con soluciones híbridas, y mucho menos con un modelo totalmente eléctrico.

Un peso que pesa

Un peso que pesa

La amenaza real reside en la dificultad de crear un MX-5 eléctrico ligero. Los competidores, como el BYD Atto 1 o el futuro Alpine, ya demuestran que es posible reducir el peso, mientras que Mazda se enfrenta a un desafío considerable. El actual MX-5 ‘ND’ pesa entre 1.063 y 1.115 kg, una cifra que, con la llegada de baterías más eficientes, podría ser superada fácilmente.

La defensa del icono

La defensa del icono

Mazda es consciente de la importancia del MX-5. El deportivo biplaza sigue liderando las ventas históricas, con más de 1,26 millones de unidades vendidas. La marca no quiere perder su icono, y por eso se muestra cautelosa con los cambios radicales. Masashi Nakayama, jefe de diseño, ha insistido en que “el peso debe ser ligero; y lo segundo más importante es que sea ligero”. Un peso inferior a una tonelada sería un avance significativo, superando incluso a las generaciones anteriores.

Un rugido que podría apagarse

Un rugido que podría apagarse

A pesar de la incertidumbre, Mazda no renuncia a la gasolina. Aunque la electrificación es inminente, la marca se prepara para un futuro en el que el MX-5 siga existiendo, pero sin un motor de combustión bajo el capó. La pregunta no es si el deportivo desaparecerá, sino cómo se reinventará para seguir cautivando a los amantes de la conducción.