Eléctricos a marcha forzosa: españa se posiciona para un 2026 con ofensiva de baterías
La transición hacia la movilidad eléctrica se acelera. Para 2035, la Unión Europea limitará la venta de vehículos de combustión interna, lo que convierte a España en un escenario clave para la fabricación de coches eléctricos.

España, un polo de atracción para la industria de vehículos eléctricos
El panorama automotriz español se prepara para un 2026 con una oleada de nuevos modelos de baterías. La industria nacional, liderada por actores como Stellantis y con la creciente entrada de marcas chinas, ha ido consolidando su capacidad productiva en este segmento.
Citroën refuerza su apuesta con el ë-C4 / ë-C4 X, fabricados en su planta de Madrid. Este modelo, con una autonomía de hasta 354 km, ofrece opciones de 136 CV y 156 CV, con baterías de 50 kWh y 54 kWh respectivamente. El Citroën ë-C4 X, su versión más larga, presenta una eficiencia ligeramente inferior.
Cupra, también del grupo Stellantis, apuesta por el Cupra Raval, con producción en Martorell (Barcelona). Basado en la plataforma MEB Entry de Volkswagen, promete autonomías de hasta 450 km, aunque los detalles finales aún están por confirmarse. El precio de acceso se situaría alrededor de los 26.000 euros.
La presencia de fabricantes chinos se consolida con la llegada del Jaecoo 5 EV, cuya producción se ubicará en la Zona Franca española. Se espera una gama con motores de 150-200 CV y baterías de 60 kWh, apuntando a una autonomía de 400 km. La estrategia de Jaecoo, habitual, se centra en la competitividad de precios.
Lancia renace con el Ypsilon, producido en Zaragoza, compartiendo plataforma con otros modelos de Stellantis. Ofrece opciones de 136 CV y 156 CV, con autonomías cercanas a los 400 km. La versión Ypsilon HF, con 280 CV, promete una aceleración de 0 a 100 km/h en solo 5,6 segundos.
La colaboración entre Stellantis y Leapmotor da como resultado el Leapmotor B10, con producción parcial en España. Este SUV eléctrico ofrece motores de 215 CV y baterías de 56,2 kWh (autonomía de 361 km) o 67,1 kWh (434 km).
Mercedes expande su oferta con la nueva furgoneta eléctrica VLE, fabricada en Vitoria. Con una configuración interior de hasta ocho plazas, ofrece versiones de 272 CV y 415 CV, con autonomías superiores a los 700 km.
Omoda, marca hermana de Jaecoo, también se fabrica en Barcelona. El Omoda 5 EV, con un motor de 204 CV y una batería de 61,05 kWh, homologa hasta 430 km de autonomía.
Opel, también perteneciente a Stellantis, produce el Corsa-e en Zaragoza. Este modelo, con opciones de 136 CV y 156 CV, y baterías de 50 kWh y 54 kWh, alcanza una autonomía de unos 350 km. Su hermano, el Peugeot E-208, comparte base tecnológica y ofrece similares prestaciones.
El Peugeot E-2008, aunque comparte tecnología con el E-208 y otros modelos de Stellantis, se produce en Vigo. Su mayor tamaño se traduce en una autonomía ligeramente inferior, aunque mantiene las opciones de motorización y baterías ya conocidas.
Skoda y Volkswagen comparten plataformas para sus futuros eléctricos. El Skoda Epiq, producido en Navarra, ofrecerá potencias entre 150-220 CV y autonomías de hasta 450 km. El Volkswagen ID. Cross, también fabricado en Navarra, tendrá una tecnología similar y una autonomía similar. El Volkswagen ID. Polo, más asequible, se producirá en Martorell, compartiendo versiones y motores con el Cupra Raval.
Estos lanzamientos no son solo una apuesta por la sostenibilidad, sino también por la creación de empleo y la consolidación de la industria automotriz española como un referente global. La batalla por el futuro del transporte ha comenzado y la balanza se inclina cada vez más hacia la electrificación.
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