Ferrari desafía las reglas: verde volterra y un cliente adinerado
Cuando el Ferrari SF90 XX Stradale, vestido de un verde intenso casi llamativo, con toques de bronce que recuerdan a una época dorada del motor, se presenta ante los medios, la primera reacción es la habitual: una preparación de Mansory, con la extravagancia que el preparador alemán es conocido por ofrecer.

Sorpresa: la ferrari se escribe su propia historia
Pero la realidad es mucho más sorprendente. Este ejemplar único, una obra maestra de la personalización, ha sido concebido, diseñado y fabricado íntegramente por Ferrari a través de su exclusivo programa ‘Tailor Made’. La marca de Maranello lo ha revelado oficialmente, poniendo fin a las especulaciones y a la inevitable comparación con los excesos de Mansory.
La idea, crucialmente, es de un cliente adinerado, un mecenas que, como solía decirse, “paga, manda”. Y su gusto, aunque controvertido, no ha sido el único factor determinante. Ferrari ha demostrado una flexibilidad sorprendente, abandonando ciertas restricciones estéticas que durante años han caracterizado a la marca.
El color Verde Volterra, una tonalidad poco común en el catálogo Ferrari, transforma radicalmente la personalidad del SF90 XX Stradale, otorgándole una presencia imponente y desafiante. Las amplias superficies de fibra de carbono expuesta, combinadas con los detalles en Nocciola Met 2021 –un bronce que resalta con fuerza–, son un manifiesto de audacia cromática que, sin duda, desafía las convenciones. Un riesgo calculado, sin duda, pero que refleja una nueva dirección para la marca.
El interior, igualmente personalizado, apuesta por una combinación inusual de Alcantara y Ultrasuede en tonos negros y carbono, con un toque de marrón que, aunque evocador de un pasado más clásico, no resulta completamente armónico con el conjunto. Un reflejo de la voluntad del cliente, y la capacidad de Ferrari para materializar hasta los deseos más exóticos.
Lo que sí es innegable es el avance que Ferrari está dando en la personalización. Durante años, la firma italiana se mostró reacia a modificar significativamente sus vehículos, incluso llegando a enfrentarse a propietarios que alteraban de forma radical sus coches. Hoy, los programas de personalización actuales permiten a los clientes crear automóviles que, hace apenas una década, habrían resultado impensables.
Bajo el capó, la esencia mecánica del SF90 XX Stradale permanece intacta: un sistema híbrido enchufable que combina un V8 biturbo de 4,0 litros con tres motores eléctricos, entregando una potencia combinada de 1.016 CV. Una cifra que lo coloca entre los Ferrari de producción más potentes jamás fabricados, y que le permite competir con los hypercars de la competencia. Además, gracias a mejoras aerodinámicas específicas y una dieta de reducción de peso (22 kilos menos), el SF90 XX XX Stradale se convierte en una máquina radicalmente orientada al rendimiento en pista, homologada para circular por carretera.
El precio, por supuesto, es otro asunto. El SF90 XX Stradale de base ya supera los 770.000 euros, sin incluir impuestos. Sumando las opciones de personalización de este ejemplar, se estima que el coste final ha superado el millón. Una inversión considerable para un automóvil que, en última instancia, es una declaración de intenciones: Ferrari no teme romper con la tradición, ni desafiar los gustos convencionales, siempre y cuando el cliente lo demande.
Y para recordar, el Instagram del vehículo: https://www.instagram.com/p/DZadUz4jtci/
