Ferrari: el sueño imposible para la mayoría de los conductores

José Elías, empresario y dueño de La Sirena, ha lanzado un balde de agua fría a los amantes de los coches de lujo: conseguir un Ferrari es un lujo inalcanzable para la gran mayoría de los conductores.

Un precio que ahuyenta el sueño

Un precio que ahuyenta el sueño

El empresario catalán, en su podcast ‘Búscate la vida’, desmonta la idea de que un Ferrari es una inversión inteligente. Según sus cálculos, para adquirir un modelo, incluso uno relativamente asequible, se necesitarían 10.000 euros mensuales durante años. Un precio que, según Elías, convierte la compra en una carga financiera insostenible.

“Si ganas 10.000 euros al mes y te quieres comprar un Ferrari, pues no, no puedes”, sentencia con rotura. El ejemplo de Elías, que presume de un ingreso mensual considerable, sirve para ilustrar la magnitud del desafío.

La realidad es que, incluso con un sueldo alto, las limitaciones fiscales, la imposibilidad de planificar el futuro financiero y las complicaciones burocráticas hacen que la adquisición de un deportivo italiano sea un lujo reservado a unos pocos.

Alex Algarci, asesor fiscal, subraya la complejidad de la operación: “Un sueldo, por alto que sea, sigue siendo esclavitud fiscal. No puedes hacer planificación, no puedes diferir impuestos, no puedes jugar con la estructura”.

Además, el coste del vehículo en sí –entre 3.000 y 4.000 euros mensuales de letra, representando el 40% del ingreso– es el primer obstáculo. El empresario advierte que este tipo de inversión, a pesar de las expectativas, es una ‘muerte adelantada’ financieramente hablando.

José Elías lo recomienda solo a empresarios con capacidad de inversión sólida. ‘Vivir como ricos’ no es una estrategia viable, según él. El empresario recuerda que la compra de un Ferrari es un capricho que puede desestabilizar las finanzas personales, y que, a la larga, no representa una inversión rentable.

“Si el Ferrari es ocio, perfecto. Pero que no te engañen: eso no es inversión”, concluye Alex Algarci. La cifra, 400.000 euros de precio base, se multiplica por dos al considerar el IRPF, llegando a una barrera financiera prácticamente insuperable para la mayoría de los conductores. El sueño de tener un Ferrari, por mucho que se anhele, sigue siendo, para la mayoría, una quimera.”n