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Ferrari ff: el v12 familiar que desafía la lógica

Cuando se habla de deportivos familiares, el Audi RS 6 Avant surge como una opción pragmática. Pero si buscas un lujo atemporal, un rugido que te haga sentir como un piloto de carreras, el Ferrari FF es una alternativa radicalmente diferente.

Un contradicción elegante

Un contradicción elegante

El Ferrari FF, un nombre que evoca la tradición y el rendimiento, nació como un intento de Ferrari de ofrecer un espacio habitable para la familia sin sacrificar la esencia de su marca. Diseñado por Pininfarina, se presenta como un coupé alargado, un testamento a la ingeniería italiana, con un enorme capó que alberga un motor V12 atmosférico de 6.3 litros. No es solo un coche, es una declaración.

Dentro, cuatro asientos y un maletero de 450 litros –que se expanden hasta los 800 con los respaldos abatidos– ofrecen la funcionalidad necesaria para un viaje familiar. Pero, seamos honestos, el espacio es limitado, y el enfoque principal es la experiencia de conducción, no el confort absoluto.

Y hablando de experiencia, el FF se distingue por su sistema de tracción total 4RM, una solución ingeniosa que, en la mayoría de las situaciones, funciona como un sistema de tracción trasera, optimizando la agilidad y el comportamiento deportivo. La innovación reside en una segunda transmisión delantera compacta que se activa según sea necesario, una estrategia brillante que reduce considerablemente el peso del sistema en comparación con las soluciones convencionales.

135.000 a 160.000 euros. Una cifra que, por una cuarta parte del precio del nuevo RS 6 Avant, te abre las puertas a un Ferrari con un motor V12 que palpita con una fuerza bruta inigualable. Si bien el Purosangue, el SUV de Ferrari, ofrece más espacio y, en teoría, más versatilidad, el FF –con sus 660 CV– los supera en prestaciones, y su sonido es una sinfonía mecánica que te dejará sin aliento. Un contraste fascinante, un ejercicio de ingeniería que desafía la lógica de los fabricantes.

El FF debutó en 2011 y, aunque solo se fabricaron 2.300 unidades, su legado perdura. Su sucesor, el GTC4Lusso, perfeccionó el concepto, pero el FF sigue siendo un referente, una prueba de que Ferrari puede ofrecer un coche familiar con la pasión y el rendimiento que caracterizan a la marca. Un coche para aquellos que buscan algo más que un simple vehículo; un objeto de deseo, una pieza de arte sobre ruedas.