Ferrari luce: 550.000 euros y un interior analógico que desafía la electrónica

Ferrari se lanza al precipicio eléctrico con el Luce, un modelo que, según filtraciones, podría superar la barrera de los 550.000 euros. Un precio que ya ha levantado ampollas y que, de hecho, ha provocado una intensa campaña de encubrimiento por parte del equipo de Maranello.

Un lujo a la antigua, con un toque de vértigo

Los primeros bocetos, deliberadamente camuflados como una especie de furgoneta futurista, apenas dan una idea de la estética final. Pero lo que sí ha trascendido es el interior: un espacio donde la analogía reina suprema, con un salpicadero que rechaza las pantallas gigantes en favor de controles físicos y una atmósfera que evoca tiempos pasados. Sir Jony Ive y Mark Newson, los arquitectos de esa desconexión tecnológica, han optado por un minimalismo radical, casi monasticamente austero.

Cuatro motores eléctricos y una obsesión por la seguridad

Cuatro motores eléctricos y una obsesión por la seguridad

Debajo de esa aparente sencillez se esconde una potencia descomunal. Los rumores apuntan a un sistema de propulsión híbrido de cuatro motores eléctricos, que podrían entregar hasta 1.000 CV. Un despliegue de fuerza tan extremo que Ferrari, lejos de ignorarlo, ha recurrido a la NASA para estudiar los efectos de la aceleración en el cuerpo humano. La compañía italiana, comprensiblemente, teme que una aceleración tan brutal pueda comprometer la experiencia de conducción y el bienestar de los ocupantes.

Más caro que un purosangue y una amenaza para la élite

Más caro que un purosangue y una amenaza para la élite

El Ferrari Luce no solo se posiciona como el primer eléctrico de la marca, sino que también desafía las expectativas de precio. Las estimaciones actuales hablan de un valor superior a los 600.000 euros, una cifra que lo convierte en un contendiente directo a superdeportivos como el Rolls-Royce Spectre o el Porsche Taycan Turbo GT. Y si se añaden los extras del programa Tailor Made, el precio final podría dispararse aún más. Es una apuesta arriesgada, sin duda, pero también una declaración de intenciones: Ferrari no se dejará vencer por la transición eléctrica. Ya Reuters, en junio de 2024, preveía un precio inicial superior a los 500.000 euros, cifra que ahora parece superada. Bloomberg, por su parte, apunta a los 550.000 euros, un salto significativo respecto al Ferrari Purosangue, que ya se sitúa en torno a los 380.000.

Un salto al vacío, con la supervisión de la nasa

Un salto al vacío, con la supervisión de la nasa

La estrategia de Ferrari es clara: ocultar al máximo la información hasta el último momento. Solo se han filtrado imágenes del interior y algunos indicios sobre el sistema de propulsión. La compañía italiana ha desplegado un férreo control sobre la información, evitando cualquier rumor o filtración que pueda comprometer el lanzamiento. La marca, consciente de la magnitud del evento, ha pedido consejo a la NASA, un gesto que subraya la importancia de la seguridad y el confort en este primer paso hacia la electrificación de su emblemática gama. El Luce, más que un coche, es un laboratorio en movimiento, una prueba de fuego para la tradición y la innovación de Ferrari.