Frank heyl: de la potencia extrema al renacimiento del veyron
El diseño de Bugatti ha sido moldeado durante dos décadas por figuras como Frank Heyl, director adjunto, quien ha presenciado la evolución de los hiperdeportivos más rápidos del mundo. Su visión, forjada en la ingeniería y la estética, ha sido clave en la creación de modelos icónicos como el Veyron, el Chiron y el Tourbillon.
nEl veyron super sport: un cambio de rumbo impulsado por ferdinand piëch
nHeyl recuerda con nitidez la apuesta por el Veyron Super Sport, un proyecto que buscaba superar los 430 km/h. La idea inicial era un motor de 1.360 CV, pero la visión de Ferdinand Piëch cambió el rumbo. El máximo directivo veía la posibilidad de alcanzar 450 km/h con 1.500 CV, lo que exigió una revisión completa del diseño, incluyendo una zaga más corta y tomas de aire más grandes, elementos que luego serían clave en el Chiron.
n“Si algo parecía imposible es porque aún no había llegado el momento”, solía decir Piëch. Esa filosofía, según Heyl, ha guiado a Bugatti durante años.
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El f.k.p. hommage: un homenaje al pasado con visión de futuro
nEl F.K.P. Hommage, un modelo único creado para celebrar el 20 aniversario del Veyron, nació de una colaboración entre el equipo de diseño actual y miembros del equipo original. Se retomaron elementos como la firma luminosa delantera en forma de L y los pilotos traseros, creando un guiño al diseño pionero del Veyron.
nHeyl subraya el respeto que se siente por el diseño original del Veyron, un superdeportivo que rompió con las convenciones de la época. “El Veyron fue el primer superdeportivo que hizo justo lo contrario”, explica. “Tenía una postura inclinada hacia atrás, algo muy inusual.”
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Tourbillon: la búsqueda de la máxima potencia con un enfoque aerodinámico
nEl actual Bugatti Tourbillon representa un salto cualitativo en cuanto a potencia y rendimiento. Heyl describe el proceso de diseño como incluso más complejo que el del Veyron, debido a la sofisticación de la tecnología empleada. La clave reside en la capacidad de mantener el alerón trasero plegado y lograr un equilibrio aerodinámico gracias a la optimización de la parte inferior del coche.
n“La experiencia acumulada en 20 años desarrollando coches de altísima velocidad enseña muchísimo”, afirma Heyl. La posibilidad de mantener el alerón trasero sin desplegar y lograr el equilibrio aerodinámico solo con la parte inferior del coche es un logro notable.
nRecuerda su primer proyecto en Bugatti, el Veyron Super Sport, y la emoción de alcanzar los 330 km/h en la recta de Ehra-Lessien. La experiencia, que ahora está restringida por la seguridad, le dejó una impresión imborrable:
