Freelander renace: chery lanza una nueva marca electrificada que desafía a land rover
El Land Rover Freelander, un nombre que resonó en los círculos del todoterreno entre 1996 y 2015, regresa. Pero no como lo recordábamos.

Chery revive el freelander con una apuesta eléctrica y una nueva identidad
La compañía china, propiedad de Omoda y Jaecoo, ha anunciado el lanzamiento de una nueva marca de vehículos electrificados que lleva el nombre de Freelander. Este relanzamiento, que tendrá lugar la semana que viene, marca un giro inesperado para la marca británica, que había dejado de utilizar esta denominación hace más de una década.
El nuevo Freelander, que debutará el 31 de marzo, no estará vinculado a Land Rover, sino que se presenta como una entidad independiente. Aunque el diseño del vehículo se inspira en el lenguaje estético del Land Rover Defender, la plataforma tecnológica es completamente nueva, basada en la arquitectura modular de Chery. Esta plataforma permite la creación de vehículos eléctricos puros, híbridos enchufables y con extensor de autonomía, con capacidades de carga ultrarrápida.
Las primeras imágenes del nuevo modelo revelan una silueta cuadrada, característica de los SUV, con un frontal inspirado en el diseño original del Freelander de primera generación. Se esperan configuraciones de tres filas de asientos y una longitud superior a los 5,1 metros, situándolo en el segmento de los grandes vehículos familiares.
La producción se centrará en la planta de Changshu, en China, donde la joint venture ha invertido 3.000 millones de yuanes (375 millones de euros) en los últimos años. Esta inversión refleja la apuesta de Chery por la expansión de su gama de vehículos electrificados y su ambición de competir con las marcas europeas en el mercado global.
La compañía ha anunciado la apertura de más de 30 puestos de trabajo en Shanghái y Suzhou, lo que indica una expansión significativa de su plantilla. Si bien el lanzamiento inicial se realizará en China, se anticipa una expansión global en los próximos años, lo que podría incluir la llegada a mercados como España.
El éxito de marcas asiáticas como Omoda, Jaecoo y Ebro en Europa sugiere que el nuevo Freelander podría convertirse en un competidor relevante en el mercado de SUV eléctricos. La apuesta de Chery por esta nueva marca es una clara señal de la transformación que está viviendo el sector automotriz, con la electrificación como motor principal de la innovación.
La cifra habla por sí sola: la inversión de 375 millones de euros demuestra la seriedad con la que Chery aborda el mercado de los vehículos eléctricos y su voluntad de desafiar a los gigantes tradicionales.
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