Gasolina en el diésel: el mito que podría costarte miles

Un error a la hora de repostar combustible puede desembocar en reparaciones que te dejan en bancarrota. Y la creencia de que echar gasolina a un motor diésel para limpiarlo losyectores, arraigada en generaciones de conductores, podría ser mucho más peligrosa de lo que imaginas.

La verdad detrás del rugido cromado

La verdad detrás del rugido cromado

Desde el Real Automóvil Club de España (RACE), advierten que este truco, aunque popular, no es una solución mágica. Si bien funciona con diésel anteriores a 2010, la cantidad de gasolina es crucial y abusar con ella es un error garrafal. Los inyectores más antiguos, menos sensibles que los modernos, requieren una manipulación delicada.

Los especialistas de RACE recomiendan una proporción ínfima – entre un 1 y un 2% de gasolina. En coches nuevos o con motores fabricados a partir de 2010, introducir este combustible puede desencadenar una avería de miles de euros, dañando la bomba de inyección, los inyectores y comprometiendo la lubricación. Un riesgo que, de ninguna manera, merece la pena asumir.

Pero hay un detalle importante: la solución efectiva reside en la limpieza regular de los inyectores, utilizando aditivos con propiedades desengrasantes. Estos productos eliminan las impurezas y mantienen el sistema en óptimas condiciones. La mayoría del diésel premium ya incorpora estos componentes, asegurando la salud del sistema de inyección. Los inyectores de gasolina, por su propia naturaleza, se ensucian menos, pero también necesitan una revisión periódica, especialmente en vehículos con muchos kilómetros.

La Guardia Civil ha desmantelado una organización criminal que estafó cerca de 200.000 euros al vender carburante adulterado, un recordatorio brutal de las consecuencias de la deshonestidad y la manipulación de los combustibles.

En definitiva, olvídate de la gasolina como