Guardia civil, al borde del abismo: defensa reconoce riesgo militar, interior se queda atrás
La Guardia Civil, en la mira de una batalla legal y política, se enfrenta a una realidad que la Dirección General de la Guardia Civil (DGGC) parece ignorar: la creciente peligrosidad de su labor. Mientras el Ministerio de Defensa da un paso adelante reconociendo la carrera militar como profesión de riesgo, la Interior mantiene su silencio, dejando a la institución en una situación de incertidumbre y frustración palpable.

La augc denuncia falta de diálogo y desigualdad
El comunicado de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) no deja lugar a dudas: la decisión de Defensa, aunque bienvenida, no resuelve el problema. La asociación denuncia una clara falta de coordinación y una creciente desconfianza en la Dirección General. «Es inadmisible que se avance en el reconocimiento de la profesión de riesgo para las Fuerzas Armadas mientras se mantiene a la Guardia Civil en la incertidumbre», afirma la AUGC.
El detonante más reciente es la detención de un agente de la Guardia Civil de Navarra por exceso de velocidad, agravado por una multa. Un incidente que, para la AUGC, no es una excepción, sino la representación de una realidad diaria: la lucha contra el crimen organizado y la patrulla de carreteras implican riesgos inherentes que deben ser reconocidos y compensados.
La AUGC propone dos soluciones concretas: la armonización legislativa entre Defensa e Interior para aplicar el reconocimiento de profesión de riesgo de manera uniforme y el restablecimiento de los canales de diálogo para abordar temas como la jubilación anticipada y los coeficientes reductores. «No aceptaremos una respuesta parcial que ignore la realidad del servicio», insiste la asociación.
La situación se agrava con la falta de transparencia. La AUGC señala que las solicitudes de reconocimiento de profesión de riesgo presentadas por la Guardia Civil a Interior han sido ignoradas, generando una sensación de abandono institucional.
La asociación exige al Gobierno que aclare su posición y que garantice el acceso a una jubilación digna para todos los guardias civiles, incluyendo al personal de clases pasivas. Cualquier medida que deje a algún compañero atrás será considerada una traición a la seguridad pública.
El silencio de la Ministra del Interior, Isabel Díaz Ayuso, frente a la decisión de Defensa, contrasta con el reconocimiento impulsado por la ministra de Defensa, Margarita Robles. Una diferencia que la AUGC interpreta como una muestra más de la desconexión entre los dos ministerios.
La cifra habla por sí sola: según datos de la AUGC, un 2/3 de la Policía Nacional también se encuentran en la misma situación de incertidumbre respecto al reconocimiento de su profesión como de riesgo.
n,n