Hennessey desata el infierno: 1700 cv que desafían la física

El rugido de un motor a punto de explotar. Esa es la única forma de describir el nuevo Hennessey Demon 1700 Twin Turbo, una bestia que ha redefinido los límites de la potencia en el mundo del tuning.

Más que un challenger, un desafío a la realidad

Hennessey Performance, siempre dispuesto a desafiar lo establecido, ha presentado una versión del Dodge Challenger SRT Demon que no se conforma con ser un muscle car rápido. Este Demon 1700 Twin Turbo, con sus 1700 CV, es una declaración audaz: una muestra de ingeniería extrema y una provocación a cualquier competidor.

La base, un Dodge Challenger SRT Demon de serie, ha sido sometida a una metamorfosis radical. Se ha reemplazado el motor V8 Hemi original por uno Gen III de 7.2 litros completamente modificado, impulsado por un sistema biturbo Precision PT6870. Pero no es solo cilindrada; Hennessey ha optimizado cada componente, desde los inyectores de combustible hasta el sistema de escape, para extraer cada caballo de potencia posible.

Detalles que marcan la diferencia

Detalles que marcan la diferencia

No se trata solo de cifras. Hennessey ha añadido elementos cruciales como brazos de control mecanizados, una geometría optimizada y un sistema de montaje reforzado para garantizar la estabilidad a esas velocidades vertiginosas. Además, el tren motriz ha sido fortalecido con una transmisión Stage 3, un convertidor de par mecanizado y un diferencial trasero con relación 3.09, todo diseñado para manejar esa potencia desatada.

La firma estadounidense ha superado al Bugatti Chiron en potencia, alcanzando 1700 CV al cigüeñal, equivalentes a 1355 CV a las ruedas. Y la velocidad no es un problema: la firma afirma que el coche puede quemar rueda a 160 km/h, una velocidad que desafía la física y que pocos vehículos pueden alcanzar.

Un número limitado para unos pocos privilegiados

Un número limitado para unos pocos privilegiados

La producción se limita a tan solo 12 unidades, todas ya vendidas. Hennessey no solo ha creado un coche, sino una leyenda. Un símbolo de que, en el mundo del tuning, la búsqueda de la potencia extrema no tiene límites.