Hummer ev: el rugido eléctrico que desafía la lógica

El GMC Hummer EV SUV, un monstruo de tres motores y 1.175 CV, ha llegado para reescribir las reglas de la todoterreno eléctrico. Más que un simple vehículo, es una declaración de intenciones: demostrar que la potencia bruta y la capacidad off-road no tienen por qué morir en la era de la sostenibilidad.

Un gigante con trucos de pequeño

Con una estética que recuerda a los vehículos militares legendarios, el Hummer EV no es precisamente ágil. Sus 5,2 metros de longitud y 2.300 kg de peso lo convierten en un gigante que exige respeto. Sin embargo, la estrategia de diseño de GMC es clara: priorizar la robustez y la capacidad sobre la eficiencia.

Si bien el pickup presenta un voladizo trasero que limita el ángulo de salida, el SUV soluciona este problema eliminando esa parte y optimizando la distribución del peso. La plataforma Ultium, que también alimenta al Cadillac Escalade IQ y el Chevrolet Silverado EV, ha demostrado su potencial, pero el Hummer EV es, sin duda, la estrella de este nuevo capítulo.

La edición 1, con su pintura mate Moonshot Green y equipamiento de vanguardia, incluye la dirección de cangrejo (Crab Walk), el modo «Watts to Freedom» (WTF) y el sistema Super Cruise. Ahora, la edición Carbon Fiber Edition añade fibra de carbono, un detalle que, aunque superficial, refuerza la imagen de exclusividad.

Más allá de la autonomía: la batalla por el terreno

Más allá de la autonomía: la batalla por el terreno

Aunque la autonomía declarada (513 km en ciclo estándar) puede parecer modesta para un vehículo de estas dimensiones, en la práctica, el SUV puede recorrer entre 435 y 450 km antes de que el modo WTF se vuelva imprescindible. El Hummer no es un coche para ahorrar kilómetros, sino para conquistar terrenos imposibles. El paquete Extreme Off-Road, con llantas todoterreno de 35 pulgadas, protecciones inferiores y un sistema de bloqueo de diferenciales, lo convierte en una máquina implacable.

El radio de giro de 11,2 metros, similar al de un Chevy Bolt, es una limitación, pero un pequeño precio a pagar por su capacidad todoterreno. La clave está en la ingeniería: un equipo de ingenieros ha dedicado meses a conseguir que este monstruo se mueva en línea recta, un desafío que, según ellos, ha sido “conseguir que circule en línea recta”.

El Hummer EV no es un coche perfecto. Su anchura exige precaución en carreteras estrechas y su precio, superior a los 100.000 dólares, lo convierte en un lujo inalcanzable para muchos. Pero, como dijo uno de los ingenieros, “tiene que divertir”. Y lo hace, con una fuerza y una agresividad que recuerdan a los vehículos militares que lo inspiraron. Es un vehículo que desafía la lógica, que se burla de las restricciones y que, en definitiva, hace lo que hace bien: conquistar cualquier terreno.