La guardia civil desarticula un importante tráfico de cocaína en la a-4
La dinámica lucha contra el tráfico ilícito de drogas ha tenido un nuevo golpe en la carretera, gracias al celoso trabajo de la Guardia Civil. En esta ocasión, fue en la autovía A-4, en dirección a Madrid, donde efectivos de la Unidad de Seguridad Ciudadana detectaron una furgoneta cargada con una considerable cantidad de cocaína.

La interceptación se produjo en el dispositivo de seguridad en la a-4
Los agentes habían montado un control en la mencionada autovía, a la altura de Manzanares, en la provincia de Ciudad Real, con el objetivo de proteger la seguridad ciudadana en las vías. Fue precisamente allí donde detuvieron la furgoneta que circulaba hacia la capital.
La inspección comenzó con el trabajo de un perro especializado en la detección de estupefacientes, quien marcó varios puntos del vehículo que despertaron la sospecha de los efectivos. Ante este indicio, se decidió llevar la furgoneta al acuartelamiento de Manzanares para realizar un registro más exhaustivo.
Una vez allí, el perro volvió a marcar las zonas donde podría haber escondido alguna sustancia ilícita. Tras esto, los agentes empezaron a desmontar los asientos y levantar las moquetas para buscar con mayor minuciosidad. Fue entonces cuando encontraron una rendija donde se escondían 40 paquetes sospechosos, de color verde, marrón y negro, que contenían cocaína.
Las pruebas posteriores confirmaron que los paquetes, que sumaban un total de 45,6 kilos, eran efectivamente drogas. El conductor, residente en Madrid, fue detenido por su participación en el delito contra la salud pública.
Este caso ilustra la efectividad de la labor de la Guardia Civil en la lucha contra el tráfico de drogas, demostrando que incluso en controles rutinarios pueden surgir importantes descubrimientos.
