La guardia civil enfrenta críticas por nuevos coches eléctricos para patrullar

La incorporación de los recién llegados Ford Kuga plug-in hybrid (PHEV) en la flota de patrullas de la Guardia Civil ha suscitado críticas entre los agentes y diversas asociaciones. Los vehículos, adquiridos con fondos de la Unión Europea, se han distribuido por comandancias en todo el país, incluyendo zonas urbanas y rurales.

Insuficiencia en terrenos no asfaltados

Insuficiencia en terrenos no asfaltados

La Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) ha denunciado que los Kuga no pueden superar desniveles fuera de la carretera, a pesar de contar con tracción 4x4. Un vídeo compartido por la asociación muestra a un agente intentando sin éxito superar un pequeño obstáculo en terreno de grava.

La AUGC reclama que el Seprona necesita vehículos más adecuados para sus misiones y critica que la Policía Nacional y los Mossos d'Esquadra ya cuentan con modelos más aptos para terrenos difíciles, como el Ineos Grenadier.

La Asociación Profesional Justicia Guardia Civil (Jucil) también ha subido un vídeo a Instagram que demuestra la ineficacia de los Kuga en terrenos no asfaltados. Los agentes necesitan vehículos capaces de llegar al monte, no quedarse en el camino, según Jucil.

El Ford Kuga es un modelo de éxito de la marca, disponible con motores de gasolina y dos versiones híbridas. La versión electrificada PHEV cuenta con capacidad para 70 km de autonomía en modo 100% eléctrico y tiene una etiqueta ambiental Cero Emisiones de la DGT. Sin embargo, parece no cumplir con las necesidades de la Guardia Civil en terrenos no asfaltados.