La guardia civil persigue a conductores que repostan combustible agrícola a sus vehículos

La subida abrupta de los precios del combustible tras la guerra de Irán ha llevado a algunos conductores a recurrir a prácticas poco éticas para ahorrar dinero. Sin embargo, la Guardia Civil ha emitido un aviso severo sobre los riesgos de repostar diésel barato de origen agrícola en vehículos de uso convencional.

La trampa de las distribuidoras fantasmas

Los agentes de Tráfico han comenzado a perseguir a empresas que se dedican a la distribución de combustibles fantasmas, que desaparecen rápidamente sin dejar rastro y evitan pagar el IVA. Pero su objetivo principal es controlar a los conductores que utilizan combustible bonificado destinado a vehículos de transporte y profesionales.

El combustible agrícola con un precio irresistible

El combustible agrícola con un precio irresistible

Los conductores pueden llenar sus depósitos con un diésel de calidad prácticamente idéntica al combustible convencional, pero a un costo considerablemente menor, entre 1 y 1,20 euros por litro. Sin embargo, esto puede traer consecuencias graves si se descubre.

La guardia civil aumenta los controles

La guardia civil aumenta los controles

En los entornos rurales, los agentes de Tráfico están realizando controles más frecuentes para verificar que los conductores estén utilizando el carburante correcto. Basta que un agente extraiga una pequeña muestra del depósito de un vehículo para determinar si contiene gasóleo agrícola.

El gasóleo agrícola se caracteriza por tener un color rojizo que lo distingue claramente del combustible convencional. Incluso si un conductor ha repostado semanas atrás y luego ha vuelto a llenar su tanque con diésel regular, es posible que siga siendo rojo debido a la adición de un colorante por parte de las distribuidoras.

Si los agentes sospechan que un vehículo podría estar utilizando combustible agrícola, mandan la muestra a analizar en laboratorios oficiales. Si se confirma la infracción, los conductores pueden enfrentar multas que van desde los 600 euros para turismos pequeños hasta más de 12.000 euros para vehículos comerciales e industriales.