La guerra entre ee. uu. e irán provoca un alza en los precios de los carburantes
La tensión bélica en Oriente Medio se traduce en un shock petrolero que azota a los hogares españoles, especialmente a los conductores de vehículos pesados. En apenas cinco semanas, el precio de la gasolina y el gasóleo ha subido un 2,3%, superando el símbolo de los dos euros por litro en muchos surtidores.
El gobierno toma medidas, pero dejan a los particulares en la estacada
El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha admitido que la subida del barril de Brent y el cierre del Estrecho de Ormuz son parte de la explicación, pero no las únicas. Sin embargo, cree que no ha tocado techo y que dentro de 10 días se verá una nueva alza.
Las principales víctimas son los transportistas, cuyos depósitos pueden costar más de 2.500 euros llenos. Ante esta situación, el Ejecutivo trabaja en un paquete de medidas para amortiguar el impacto en los hogares y empresas, aunque por el momento solo se ha visto beneficio a los transportistas.

El sector del transporte exige ayudas al gobierno
La Confederación Española de Transportes de Mercancías (CETM), el Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC) y la Asociación del Transporte Internacional por Carretera (ASTIC) han pedido al ministerio de Transportes que descuente 25 céntimos de euro por litro o otorgue una ayuda directa de 1.500 euros por camión. El ministerio ve razonables las propuestas, aunque no se ha comprometido a ninguna.
Las gasolineras también exigen ayudas, especialmente una reducción del IVA del 21% al 10% y una rebaja temporal del Impuesto Especial de Hidrocarburos. Sin embargo, la patronal considera que no se debe aplicar la bonificación directa de 20 céntimos por litro que se dio en 2022, ya que no fue eficaz.