La magia detrás del bugatti chiron: un proceso de fabricación único
El chiron, un hiperdeportivo de lujo
Con 1.500 CV y una velocidad máxima de 420 km/h, el Bugatti Chiron es un coche exclusivo y potente que se merece un proceso de fabricación especial.

Configuración personalizada para cada cliente
El primer paso es la configuración, donde el cliente y un diseñador de Bugatti trabajan juntos para crear un Chiron adaptado a sus deseos. Se ofrecen 23 colores, ocho variantes de fibra de carbono, 23 opciones de piel, 18 alternativas de moqueta y 11 tonos de cinturones de seguridad, sumado a las peticiones especiales.

Un proceso manual y artesanal
En la fábrica de Molsheim, Francia, 20 trabajadores a mano ensamblan más de 1.800 componentes para cada Chiron en un 'Atelier' de 1.000 metros cuadrados.

La carrocería y pintura, un proceso delicado
La carrocería se ensambla un mes antes de la producción y se envía al taller de pintura, donde se aplican varias capas de pintura a mano, dependiendo de los materiales y el acabado escogido.

El motor w16 y la instalación de componentes
El motor W16
de 1.500 CV y la caja de cambios se montan en la unidad de potencia, que solo pesa 628 kg. El chasis se ensambla aparte por tres empleados durante una semana, antes de ser unido con la mecánica.
La prueba final y la entrega al cliente
Después de varias pruebas y controles, incluyendo una simulada conducción de 300 km a más de 250 km/h, el Bugatti Chiron recibe su exterior final y se somete a un test de luces y una inspección detallada. Finalmente, el cliente recibe su coche después de varios meses de trabajo y puede disfrutar de su exclusivo hiperdeportivo.

Un coche que merece un proceso especial
El Bugatti Chiron es un símbolo de la perfección y la exclusividad en el mundo del motor. Su proceso de fabricación, que combina manualidad y tecnología, refleja su valor y su carácter único.
