Man desafía la distancia: eléctrico a berlín y parís pone a prueba la infraestructura
Un camión eléctrico cruzó Europa. No una promesa, no un prototipo, sino el eTGS Ultra de MAN Truck & Bus, realizando una ruta de 992 kilómetros entre París y Berlín. Un desafío a la percepción de la viabilidad de la movilidad eléctrica de carga.
La prueba de fuego: una ruta real, no un laboratorio
La compañía alemana ha encarado la prueba definitiva, recorriendo tramos a través de Francia, Bélgica, Países Bajos y Alemania, con paradas estratégicas en estaciones Milence, impulsadas por la alianza TRATON GROUP, Daimler Truck y Volvo Group. El camión, equipado con una batería de 534 kWh, demostró una autonomía de hasta 570 kilómetros, aunque MAN reconoce que el entorno real, con sus particularidades y exigencias, exige un enfoque pragmático. No hay lugar para las fantasías, solo para la constancia y la capacidad de adaptación.
Un camionero español, en una entrevista exclusiva, reveló los números de su propio negocio: “Con el transporte regional, nacional e internacional, al mes me dejan alrededor de 2.500 euros. Con la electrificación, y si la infraestructura se adapta, podría subir esa cifra significativamente, pero eso depende de la red de carga y los costes asociados.”

Más allá de las baterías: la infraestructura es el verdadero cuello de botella
Si bien MAN continúa desarrollando camiones con mayor autonomía – incluyendo la construcción de un ecosistema completo que abarca desde la fabricación hasta la logística – la realidad es que el verdadero desafío reside en la expansión de la infraestructura de carga. Friedrich Baumann, responsable de Ventas y Soluciones para Clientes, lo dejó claro: “Los vehículos y los servicios ya están listos; ahora es necesario impulsar la expansión de la infraestructura en Europa”. Es decir, la inversión en puntos de carga rápida, capaces de alimentar estos gigantes eléctricos, es la clave. Milence, con sus estaciones de carga, está acelerando el despliegue, pero la inversión necesaria es exponencialmente mayor.
La compañía insiste en que no se trata de equipar baterías enormes, sino de construir una red pública robusta y accesible. La apuesta de MAN es clara: un camión eléctrico, como el eTGS Ultra, está listo para ser comercializado. Pero su éxito futuro depende, en gran medida, de la velocidad con la que se despliegue esa red de recarga. La logística eléctrica no es solo un cambio tecnológico, es una transformación profunda del sector, que requiere un compromiso a largo plazo y una visión estratégica.
La estrategia de MAN va más allá del vehículo. La compañía también invierte en soluciones logísticas, como MAN Transport Solutions, y en la construcción de infraestructura de carga con MAN Charge&Go. Un enfoque integral que reconoce que la electrificación no es un simple cambio de combustible, sino una revolución en la cadena de suministro.
