Noruega vuela sobre el mar: barcos eléctricos que desafían la gravedad

El rugido del diésel se desvanece en el horizonte. Noruega, pionera en electrificación, apuesta por una revolución marina con barcos que parecen desafiar la gravedad, gracias a una tecnología radicalmente nueva.

Un ferry que ‘vuela’ sobre el agua

Un ferry que ‘vuela’ sobre el agua

La empresa Boreal AS ha confirmado la adquisición de 20 unidades del Candela P-12, un pequeño ferry 100% eléctrico capaz de elevarse a una altura de casi 50 centímetros sobre la superficie del agua. Se trata de un diseño audaz, una arquitectura de hidroala que minimiza el rozamiento, eliminando cualquier superficie susceptible de frenar el barco. Esto permite una eficiencia energética sin precedentes, con una velocidad máxima de 25 nudos –unos 46 km/h– y una autonomía estimada de 40 millas náuticas (74 km).

Cada uno de estos barcos incorpora dos motores eléctricos C-Pod de 120 CV y un paquete de baterías de 378 kWh, permitiéndoles recorrer una distancia de 50 millas náuticas (92 km) a una velocidad media. Es una apuesta decidida por la sostenibilidad, un mensaje contundente que resuena en un sector tradicionalmente ligado al combustible fósil.

Pero la historia no termina ahí. Volvo, consciente de la tendencia, lanza dos nuevos camiones eléctricos con una autonomía de hasta 700 km con una sola carga. Un avance tangible que demuestra que la electrificación del transporte pesado está en marcha, no es un espejismo.

La estrategia de Boreal AS es clara: sustituir gradualmente sus barcos diésel. Si todo sale según lo previsto, estos 20 barcos eléctricos llegarán a los miles de kilómetros de costa noruega, ofreciendo una alternativa mucho más rápida y eficiente a los recorridos en coche, especialmente en zonas montañosas o con extensos tramos de agua. “Con esta inversión, presentamos una generación completamente nueva de lanchas rápidas que ‘vuelan’ sobre la superficie del agua”, afirma Nikolai Knudsmoen, CEO de Boreal AS. “La tecnología con hidroalas controladas por ordenador reduce el consumo de energía hasta en un 80 % en comparación con las embarcaciones convencionales y permite la operación eléctrica en rutas donde antes no era posible.”

La iniciativa es un desafío tecnológico, sí, pero también una declaración de intenciones. Noruega, líder indiscutible en la transición hacia la movilidad sostenible, está demostrando que la innovación no conoce límites, ni siquiera la gravedad.