Operación salida: la dgt endurece el control para frenar la sangría
La prisa por alcanzar la playa o la montaña se torna, una vez más, en una preocupante estadística. Este fin de semana se despliega la operación salida de verano, y con ella, la escalada de accidentes y, lo que es peor, de víctimas en nuestras carreteras. La Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil (ATGC) ha anunciado un refuerzo significativo de los controles, pero ¿será suficiente para revertir una tendencia alarmante?
Sevilla, epicentro de la vigilancia
La provincia de Sevilla ha sido elegida como escenario principal de esta campaña especial, que se extenderá hasta el 19 de julio. Allí, el año pasado, se inspeccionaron 6.057 vehículos, detectando a 101 conductores bajo los efectos del alcohol o las drogas. El subdelegado del Gobierno en Sevilla, Francisco Toscano, ha enfatizado el carácter preventivo de la iniciativa, aunque los datos de 2025 revelan una realidad preocupante: el 32,9% de los controles positivos fueron por drogas, superando ampliamente al 0,8% correspondientes al alcohol. La cifra habla por sí sola: de cada cien conductores sometidos a pruebas, uno dio positivo.
Pero la ATGC no solo se centra en los controles rutinarios. Han lanzado lo que denominan un “Truco Pro”: abrochar los cinturones traseros, incluso cuando los asientos están vacíos. Una medida simple, pero efectiva para evitar que la carga suelta se convierta en un proyectil en caso de accidente. La realidad es que, en 2025, la inercia de objetos mal asegurados contribuyó a la gravedad de numerosos siniestros.

El alcohol, un viejo conocido en las carreteras
El consumo de alcohol al volante sigue siendo una lacra persistente. Toscano ha advertido que esta práctica ha experimentado un preocupante repunte en los últimos años, convirtiéndose en el segundo factor más común detrás de los accidentes. La Asociación de Personas con Lesión Medular y otras Discapacidades Físicas (Aspaym) ha lanzado un llamamiento a la responsabilidad: “Antes de ponerte al volante, pregúntate si estás o no en condiciones”. Un consejo tan sencillo como vital.
Los datos de la campaña de 2025 son reveladores: de las 5.884 pruebas de alcohol realizadas, solo el 0,17% resultaron positivas, aunque en la mayoría de los casos (44 de los 47 conductores detectados) fueron durante controles preventivos. Seis de ellos superaron la tasa de 0,60 miligramos por litro en aire espirado y fueron puestos a disposición judicial. En cuanto a las drogas, se practicaron 173 pruebas, con 57 resultados positivos, principalmente por consumo de cannabis, seguido de cocaína, anfetaminas y opioides.
La DGT ha insistido en que los controles preventivos son una herramienta fundamental para detectar a los conductores que se ponen al volante bajo los efectos de sustancias, poniendo en grave riesgo su propia seguridad y la de los demás. Tampoco hubo rechazos a las pruebas en Sevilla, lo que demuestra una actitud, al menos formal, de colaboración por parte de los conductores.
Pero más allá de los controles y las campañas, la verdadera solución reside en un cambio de mentalidad. La única tasa segura al volante es cero. La carretera no es un circuito de carreras; es un espacio compartido donde la imprudencia de uno puede significar la tragedia para muchos. El verano es tiempo de disfrutar, no de lamentar.
