Pepsico acelera la electrificación: 100 camiones eléctricos en india y una apuesta audaz

PepsiCo está apostando fuerte por la movilidad eléctrica, empezando por el corazón de su logística en India. La multinacional ha decidido cambiar ocho camiones diésel por una flota de 100 vehículos eléctricos, marcando un hito en la descarbonización de un sector tradicionalmente difícil de electrificar.

Un cambio radical en la cadena de suministro

Un cambio radical en la cadena de suministro

La iniciativa, en colaboración con su socio Vayudoot Road Carriers, se centra inicialmente en rutas estratégicas entre Kosi, en Uttar Pradesh, y Pataudi, en Haryana, abarcando un trayecto de aproximadamente 115 kilómetros. No es una simple transición; se trata de una actualización tecnológica impulsada por Kalyani Powertrain, adaptando modelos Tata Motors y Eicher Motors – una solución que permite acelerar la transición sin necesidad de desarrollar plataformas desde cero, optimizando costes y aprovechando la infraestructura existente.

Pero la ambición de PepsiCo va mucho más allá. La compañía ya ha anunciado la adquisición de más de 400 vehículos ligeros eléctricos – tres y cuatro ruedas – para su red de distribución en todo el país. Esta estrategia complementa un plan más amplio que incluye el uso de vehículos a gas natural comprimido (GNC) en ciertas regiones, buscando una cadena de suministro verdaderamente eficiente y preparada para el futuro.

Alexander Vlaskamp, CEO de MAN Truck & Bus, ha sido directo: “El camión eléctrico ya sale rentable; se amortiza en 2,5 años”. Una cifra que, aunque optimista, refleja la creciente viabilidad económica de esta tecnología. La producción de los camiones eléctricos de MAN, que ya ha recibido más de 700 pedidos, se iniciará en 2025 y se centrará en alcanzar una potencia de carga de 750 kW, permitiendo un cambio de capacidad del 10% al 90% en tan solo 30 minutos. La opción MCS (Megawatt Charging System) llegará a los eTGX y eTGS a partir del segundo trimestre de 2026, aunque la infraestructura actual en muchos países de la UE aún presenta desafíos significativos.

La transición no está exenta de obstáculos. La falta de una red de carga rápida y generalizada, junto con la autonomía limitada de los vehículos eléctricos, siguen siendo retos importantes. Sin embargo, proyectos como este demuestran que la electrificación del transporte pesado es una realidad inminente. Iniciativas como la carga catenaria, con la inversión de 5.900.000 euros en Alemania, evidencian el potencial de soluciones innovadoras. PepsiCo, con sus 480.000 kilómetros anuales que recorrerán estas nuevas flotas, está liderando el camino hacia un futuro más limpio y sostenible. Y no es una simple moda; es una inversión estratégica en la eficiencia y la responsabilidad ambiental.