Peugeot 208 se renueva con el turbo 100: ¿adiós al pasado?

Stellantis se reinventa. La compañía francesa apuesta por un nuevo motor, el Turbo 100, para revitalizar su gama, marcando un punto de inflexión tras los graves problemas del motor PureTech. La actualización llega en un momento crucial para la marca, que busca recuperar la confianza del consumidor.

El turbo 100 llega para reemplazar al puretech

El turbo 100 llega para reemplazar al puretech

El motor de tres cilindros y 1.2 litros, ahora con 101 CV y un par máximo de 205 Nm, se presenta como una respuesta a la crisis reputacional que ha asolado a Stellantis con el motor PureTech. Este último, afectado por fallos en la correa de distribución bañada en aceite, generó cientos de miles de problemas a los propietarios de vehículos como el Peugeot 208, el Citroën C4 Cactus y el Opel Adam. La cifra habla por sí sola: se estima que más de 30.000 clientes se vieron afectados.

La solución, según Stellantis, reside en un rediseño integral. El Turbo 100 incorpora un 70% de componentes nuevos, incluyendo una cadena de distribución accionada por cadena bañada en aceite, un nuevo turbocompresor de geometría variable y una bomba de inyección de gasolina a 350 bares. Estas mejoras, fruto de más de 30.000 horas de pruebas y 3 millones de kilómetros recorridos en prototipos, prometen una mayor eficiencia y fiabilidad.

Peugeot ha reducido el programa de mantenimiento, estableciendo una revisión cada dos años o 25.000 kilómetros, con una revisión intermedia anual. Además, se mantiene el programa Peugeot Care, que ofrece una garantía de hasta ocho años o 160.000 kilómetros, lo que ocurra primero. La apuesta por la durabilidad es una respuesta directa a las quejas de los clientes del PureTech, cuyas averías a menudo implicaban costes elevados y tiempos de inactividad prolongados.

El nuevo motor estará disponible en el Peugeot 208 a partir de marzo, y posteriormente se integrará en el Peugeot 2008 en mayo. Y la buena noticia es que la producción se realizará en España, lo que genera un impacto positivo en el sector automotriz nacional. El Peugeot e-208 GTI también está confirmado, apostando por la electrificación sin renunciar al rendimiento.

Pero hay un detalle: el PureTech no era inherentemente defectuoso. Expertos señalan que el problema radicaba en la interacción con los filtros de partículas, que obligaban a ciclos de postinyección en entornos urbanos. Este proceso, combinado con el aceite contaminado por gasolina, aceleraba el desgaste de la correa y, finalmente, su rotura. La correa, diseñada para funcionar en aceite, no lo era en una mezcla con combustible.

Stellantis ha aprendido la lección. El Turbo 100 representa un cambio de rumbo, una apuesta por la ingeniería moderna y la durabilidad. La marca francesa se enfrenta a la tarea de reconstruir su imagen, pero con este nuevo motor, podría estar dando un paso en la dirección correcta. La reputación, como un motor, necesita un buen mantenimiento para seguir funcionando.