Porsche 944 s2: el 4 cilindros que desafió al 911

El Porsche 944, un nombre que a menudo queda en la sombra de la familia 911, esconde secretos fascinantes. Este deportivo de los 80, eclipsado por sus hermanos mayores 924 y 928, sorprendió al mundo con una característica poco común: un motor de cuatro cilindros de gran tamaño, una apuesta audaz en una época dominada por los seis y ocho cilindros.

Un gigante de cuatro cilindros

Un gigante de cuatro cilindros

El 944 S2, la versión más potente antes de la llegada del turbo, albergaba un motor bóxer de 3.0 litros que desarrollaba 211 CV y 280 Nm de par. Esta cifra, considerable para un motor de cuatro cilindros de la época, era una derivación del V8 del Porsche 928, aunque con modificaciones significativas. La configuración de los cilindros (104x88 mm) era similar a la del 944 Coupé original, pero con un desarrollo posterior que optimizó su rendimiento.

Lo que nadie cuenta es que este motor se basaba en la mitad de un V8. Una estrategia inteligente para ofrecer un deportivo más asequible sin sacrificar la deportividad. La actualización del motor M44 incorporó correa de distribución, refrigeración líquida y una caja de cambios manual de cinco velocidades, permitiendo una aceleración de 0 a 100 km/h en 7,1 segundos y una velocidad máxima de 240 km/h.

El Porsche 944 S2, comercializado entre 1989 y 1992, se vendió por alrededor de 40.000 euros, una cifra considerable en su momento. Su precio, significativamente inferior al del 944 Turbo, contribuyó a su éxito comercial. Hoy en día, encontrar un ejemplar en buen estado ronda los 20.000 euros, convirtiéndolo en un clásico accesible y con un encanto particular.

Este motor, con su peculiar origen y rendimiento, representa un capítulo interesante en la historia de Porsche. Demuestra que la innovación puede surgir incluso en los rincones menos esperados de la ingeniería automotriz.