Rolls-royce se vuelve atrás con los coches eléctricos debido a la preferencia de sus compradores por motores v12
Rolls-Royce ha decidido abandonar su objetivo de electrificar su flota hasta 2030, luego de constatar que los compradores de sus coches de lujo preferían motores de gasolina a los eléctricos.

La marca británica escucha a sus clientes
El CEO de Rolls-Royce, Chris Brownridge, confirmó que la marca británica se inclinará por seguir fabricando coches de gasolina durante la próxima década, en lugar de comprometerse con la electrificación total.
Según Brownridge, mientras que algunos clientes pueden apreciar los coches eléctricos, otros insisten en el ruido y la emoción que ofrecen los motores V12 de gasolina, una característica que forma parte de la historia de la marca.
Rolls-Royce ha recibido pedidos de coches con motores V12 por valores de hasta 500.000 euros, lo que demuestra la demanda de estos vehículos entre los compradores de alta gama.
La marca británica ha aprovechado el aplazamiento hasta 2035 de la prohibición de venta de motores de combustión en la Unión Europea para mantener un equilibrio en su producción y convencer a los clientes de que la transición a la electrificación no es una urgencia.
La decisión de Rolls-Royce se suma a la de otras marcas de lujo como Bentley, Aston Martin y Lamborghini que han dado marcha atrás en su apuesta total por los coches eléctricos.
