Rolls-royce: ¿v12 vs. eléctrico? el cliente decide el futuro del lujo
La marca británica se enfrenta a una encrucijada. Rolls-Royce no se decantará por una electrificación total antes de 2030 y permitirá a sus clientes elegir el camino que marcará su futuro.

Rolls-royce apuesta por la elección del cliente ante la dualidad de motores
El fabricante de automóviles ha confirmado que el futuro de la marca estará definido por las preferencias de sus compradores. Esta decisión, un giro radical en su estrategia, surge tras analizar la respuesta del mercado a modelos como el Spectre, su primer vehículo eléctrico, y el persistente apego a los motores de combustión interna.
El CEO de Rolls-Royce, Christopher Barker, ha revelado que la compañía no planea abandonar por completo los motores V12, que siguen siendo los más demandados. Sin embargo, la electrificación, encarnada en el Spectre, avanzará a un ritmo gradual a lo largo de la década.
Este cambio de rumbo se complementa con la revitalización del programa Coachbuild Collection, que permite a los clientes diseñar vehículos de producción limitada. Este programa, que ya vio nacer el Sweptail en 2017 y el Boat Tail en 2021, se consolidará como una vía para explorar las posibilidades del futuro eléctrico.
“Quiso ver no solo lo que Rolls-Royce crearía si se le dejara volar por su propia imaginación, sino también presenciar ese proceso en cada etapa”, explica Barker. La personalización extrema, que permite crear piezas únicas, se convierte en la clave para convencer a los más escépticos sobre el potencial de un Rolls-Royce eléctrico.
La apuesta por el Spectre, que mantendrá la opción del V12, busca satisfacer tanto a los puristas como a aquellos que buscan una experiencia de conducción más sostenible. La marca no descarta, por supuesto, la posibilidad de ofrecer versiones híbridas en el futuro cercano.
La decisión de no abandonar el V12, motor emblemático de la marca, es una clara señal de que Rolls-Royce no renunciará a su herencia. Pero la compañía está dispuesta a navegar hacia un futuro donde la electrificación y el lujo se fusionen. Y lo hará, a su manera.
El programa Coachbuild Collection, ahora centrado en modelos eléctricos, permitirá a los clientes diseñar el futuro del lujo. Una oportunidad única para plasmar la visión personal en un automóvil de ensueño, sin importar si este ruge con un V12 o silencia con un motor eléctrico.
El Spectre, el primer Rolls-Royce eléctrico diseñado a medida, será la primera manifestación de esta nueva filosofía. Será interesante ver cómo reacciona el mercado ante un coche que combina la tradición con la innovación.
La cifra habla por sí sola: el programa Coachbuild Collection alcanzó un volumen de negocio de más de 300 millones de libras esterlinas en 2022. La personalización es un factor clave para mantener el atractivo de la marca.
Rolls-Royce no busca convencer, busca inspirar. Y lo hará permitiendo a sus clientes crear el Rolls-Royce de sus sueños, ya sea con el sonido inconfundible de un V12 o con la promesa silenciosa de un motor eléctrico. El futuro del lujo está en manos del cliente.
