Stellantis despide el error del 1.2 puretech: la cadena de distribución es la respuesta
Después de años de controversia y averías, Stellantis se despide definitivamente del motor 1.2 PureTech, una mecánica que, paradójicamente, catapultó al Grupo PSA a la cima de las ventas. Pero no es un adiós fácil; es la irrupción de un nuevo motor, el Turbo 100, diseñado para borrar la sombra del pasado.
Un legado problemático, una nueva hoja en blanco
El 1.2 PureTech, con su peculiar sistema de correa bañada en aceite, se convirtió en un símbolo de la fragilidad de la industria. Las partículas contaminantes, los conductos obstruidos… un auténtico infierno mecánico para los propietarios. Stellantis, visiblemente consciente de la debacle, ha apostado fuerte por una solución radical.
El nuevo Turbo 100 no es una simple actualización. Representa un cambio técnico profundo, afectando prácticamente a cada componente crítico del motor. Y la clave de esta transformación reside en el sistema de distribución: la cadena, un componente probado y fiable, con una promesa de silencio, baja fricción y una vida útil ininterrumpida.

Más allá de los números: un motor rediseñado
Los ingenieros han redoblado esfuerzos en la lubricación, incorporando un nuevo separador de aceite y optimizando el flujo interno. El resultado: un 80% menos de desgaste interno. Pero no solo eso. Para mitigar las vibraciones propias de la arquitectura tricilíndrica, se ha implementado un nuevo eje de equilibrado, logrando un confort acústico comparable al de un motor de cuatro cilindros. Un detalle que demuestra la ambición de Stellantis por ofrecer una experiencia de conducción superior.
En cuanto a las prestaciones, el Turbo 100 se mantiene fiel a la filosofía de acceso a la gama: 100 CV y 205 Nm de par. Sin embargo, esa potencia se combina con una caja de cambios manual de seis velocidades y está adaptado para cumplir con la rigurosa normativa Euro 7. Un equilibrio pragmático, pero efectivo.

Garantía y confianza: la clave para recuperar la imagen
La validación del Turbo 100 ha sido exhaustiva: más de 30.000 horas de pruebas en banco y 3 millones de kilómetros en condiciones reales. Stellantis no se anda con rodeos: la fiabilidad es una prioridad absoluta. Y esa confianza se traduce en una garantía ampliada, hasta ocho años o 160.000 kilómetros, ofrecida a través de programas como Peugeot Care. Un gesto que busca disipar las dudas y recuperar la confianza perdida.
El nuevo motor ya está disponible en el Peugeot 208 y el Peugeot 2008, con una implantación progresiva en toda la gama. Una estrategia cautelosa, pero inteligente. Stellantis apuesta por la tranquilidad y la durabilidad, dejando atrás el pasado turbulento del 1.2 PureTech. El futuro, por fin, parece más brillante.
