Toyota se retira de la electrificación pick-up: el diésel sigue siendo rey

El mercado de los pick-up se encuentra en un punto de inflexión. La promesa de la electrificación avanza, pero la estrategia de Toyota revela una sorprendente resistencia a la adopción de sistemas híbridos enchufables en este segmento, donde la robustez y la capacidad de carga son primordiales.

Un caballo de batalla que no quiere cambiar

Un caballo de batalla que no quiere cambiar

El gigante japonés, proveedor de modelos emblemáticos como el Hilux y el Tacoma, no se muestra convencido de la idoneidad de esta combinación de vehículo de trabajo y propulsión híbrida. La compañía, liderada por Ray Munday de Toyota Australia, reconoce la intensa competencia, pero prefiere esperar a que la tecnología alcance un nivel de madurez que garantice el cumplimiento de los exigentes estándares de remolque y carga de sus clientes.

‘Reconocemos que existe una fuerte competencia en ese sector y la estamos analizando, pero hasta que la tecnología esté lista, no lanzaremos un producto precipitado’, afirmó Munday. La preocupación principal radica en el aumento de peso asociado a los sistemas PHEV, un factor que comprometería la capacidad de remolque de 3.500 kilos y la carga útil de 1 tonelada, características que el Hilux diésel, un referente en el campo, ofrece sin compromisos.

Mientras sus rivales, como Ford Ranger, apostando por opciones diésel y gasolina no electrificadas y una variante híbrida enchufable a partir de 33.840 euros, incluyen alternativas híbridas enchufables, Toyota se mantiene fiel a su motor diésel, probado y eficaz. La nueva generación del Hilux ya debutó con una gama diversa, incluyendo diésel, MHEV y una versión totalmente eléctrica, pero la estrategia de la marca es priorizar el eléctrico antes que el híbrido enchufable.

La alternativa eléctrica del Hilux, con 195 CV combinados y una capacidad de remolque de 2.000 kilos, sigue estando a años luz de las especificaciones del modelo de combustión. Esto demuestra una clara preferencia por la tradición y la fiabilidad en un segmento donde la funcionalidad es más importante que la imagen ecológica a corto plazo. Toyota, por ahora, se enfoca en perfeccionar su tecnología híbrida enchufable en turismos y SUV, esperando a que esta solución alcance la madurez necesaria para afrontar las exigencias del mercado de los pick-up.

El Ford Ranger, por su parte, ya ofrece una versión híbrida enchufable con 280 CV, 679 Nm de par y hasta 50 kilómetros de autonomía en modo eléctrico. La competencia, sin embargo, es feroz y Toyota no parece dispuesta a ceder terreno sin una apuesta sólida.