Alonso, rugiendo en montmeló: el pasado y el presente de un campeón

Fernando Alonso, con la mirada puesta en el Gran Premio de Cataluña, evoca su osado debut en la Fórmula 1, recordando la distancia entre entonces y ahora, y la presión de representar a España en casa.

Un viaje en el tiempo: desde el kárting hasta el gran circo

Un viaje en el tiempo: desde el kárting hasta el gran circo

El piloto de Aston Martin, embajador de la cita catalana, repasó sus inicios en el automovilismo, lejos de los focos mediáticos de hoy. “Al principio, pensar que llegaría a la F1 era algo muy lejano”, confiesa. Su pasión, nacida en un entorno regional y con aspiraciones mecánicas, dio un giro inesperado cuando, a sus 19 años, se subió por primera vez a un monoplaza. Un debut marcado por la escasa atención televisiva, solo visible a través de un canal alemán para sus padres.

Pero la inspiración no surgió de la noche a la mañana. Para Alonso, Carlos Sainz Sr. fue un referente ineludible. “Cuando ganaba el Campeonato Mundial de Rallyes, Carlos Sainz era la figura más importante”, recuerda con admiración. Incluso coincidieron en una exhibición en Oviedo, un momento que definió sus primeros pasos en el 'motorsport'. “Recuerdo que hizo una exhibición en mi ciudad. Yo era piloto de kárting por aquel entonces, pero me invitaron a ser su copiloto. Fue un momento muy especial estar sentado junto a Carlos.”

A nivel internacional, el asturiano siempre admiró la determinación de Ayrton Senna, pero en España, el legado de Carlos Sainz Sr. fue, y sigue siendo, innegable. “A nivel internacional, Ayrton Senna fue mi mayor inspiración, pero en España, Carlos Sainz”, afirma con convicción, justo antes de afrontar el fin de semana en Barcelona.

La carrera del año 2006, en la que Alonso conquistó el campeonato mundial, le recuerda la enorme expectación que generaba cada triunfo, especialmente después de una pole position. “Sabía la enorme expectación que había, sobre todo después de conseguir la pole. Fue estresante. Todo el país pensaba que tenía la victoria asegurada, pero yo sabía que quizá no era una pole realista. Toda la noche del sábado estuve pensando: ‘Todo el país está mirando, creyendo que va a ser una victoria fácil, y no vamos a ganar’”. A día de hoy, 25 años después, Alonso sigue sintiendo esa responsabilidad de representar a España, una carga que, a pesar de la evolución del deporte, persiste.

Este fin de semana, junto a su sobrino Carlos Sainz Jr., Alonso volverá a competir en su ‘casa’, consciente de la presión de un país que espera, no solo un buen resultado, sino una victoria que, tal y como él mismo reconoce, “puede depender de mis resultados para tener una buena tarde”.