Márquez busca la revancha en jerez: ¿puede el '93' recuperar la velocidad?
Marc Márquez regresa al circuito Ángel Nieto, en Jerez, con la presión de un equipo y un proyecto en reconstrucción. Tras el parón por el conflicto en Oriente Medio, el piloto catalán llega en quinta posición del campeonato, lejos del dominio que exhibió el año pasado.

Un fin de semana con historia en el horizonte
La visita a Jerez siempre ha sido un punto de inflexión para Márquez. En 2025, logró la victoria en el sprint, un triunfo celebrado con un guiño a su pasado andaluz y una imitación, por puro sentido del humor, del acento local. Pero la realidad es que la Ducati, liderada por Pecco Bagnaia, le ha superado en rendimiento, obligando al nueve veces campeón del mundo a una adaptación forzada.
El calendario ha sufrido un retraso significativo debido a la situación geopolítica, lo que ha empujado al Gran Premio de España al frente de la parrilla. Ahora, Márquez se enfrenta a un desafío: demostrar que puede volver a estar entre los contendientes, a pesar de la superioridad técnica de su rival.
La escudería Ducati Oficial, fiel a su estilo, ya ha programado un pequeño espectáculo. En la sesión de clasificación del sábado, Márquez, acompañado por Pol Espargaró, desató una improvisada imitación del habla andaluza, recordando aquel divertido episodio en Argentina. “¡Qué pasa, pisha! Dale caña, anda, Márquez”, declaró el piloto de Cervera, antes de reírse a carcajadas con su antiguo compañero de equipo.
El circuito de Jerez, con sus curvas rápidas y su larga recta principal, siempre ha sido un desafío para la Ducati. Márquez ha conquistado tres victorias en este trazado, un dato que refleja su afinidad con este escenario. Sin embargo, la temporada 2026 se presenta diferente. La superioridad de la Ducati del año pasado ha desaparecido, y el piloto catalán deberá luchar con uñas y dientes para recuperar su posición en la cima del mundial.
Con un objetivo claro: dejar atrás la amargura de las primeras carreras y volver a demostrar su valía. El '93' llega a casa, con la esperanza de que este fin de semana marque el inicio de una nueva etapa, donde el rugido del motor y el olor a gasolina sean, una vez más, su banda sonora.
