Ford capri eléctrico: ¿resucita un mito con tecnología volkswagen?
El rugido de un motor, el aroma a combustible… y ahora, electricidad. Ford ha vuelto a desempolvar el nombre Capri, pero esta vez en una configuración que dista mucho del deportivo coupé que enamoró a una generación. ¿Un SUV eléctrico basado en la plataforma MEB de Volkswagen? La pregunta, como veremos, genera más interrogantes que respuestas.

Ford capri rwd: ¿vale la pena la resurrección?
La nostalgia es un arma de doble filo. Mientras algunas marcas se aferran a su legado, Ford apuesta por un futuro electrificado con el Capri. El nombre evoca una época dorada del motor, pero el nuevo modelo se presenta como un SUV con opciones de tracción trasera (RWD) y total (AWD), alimentado por baterías de 58 kWh hasta 77 kWh. Los precios comienzan en 39.808 € y ascienden hasta los 47.657 € para la versión AWD de 340 CV.
La prueba se centra en el Ford Capri RWD de rango extendido, con 286 CV y una autonomía estimada de 627 km. Acelera de 0 a 100 km/h en 5,3 segundos. La batería de 79 kWh permite recargar entre el 10% y el 80% en 25-28 minutos, aunque la potencia de carga máxima varía según el tipo de batería.
Al volante, el Capri sorprende por su tacto, que a pesar de sus orígenes alemanes, tiene un sello inconfundible de Ford. La potencia trasera empuja con brío, especialmente en las curvas. Sin embargo, la dirección resulta demasiado insensible y los frenos carecen de un punto de presión definido. El sistema de control de crucero adaptativo en autovía es un aliado, anticipándose a los límites de velocidad y asumiendo el control del volante en atascos.
El interior, aunque similar al del Ford Explorer, transmite solidez y modernidad. Una pantalla principal de 14,6 pulgadas y un cuadro de mandos digital de 5,3 pulgadas ofrecen una experiencia tecnológica completa. El espacio para las piernas en la segunda fila es generoso, aunque el acceso es algo complicado. El maletero, con una capacidad de 572 litros, se amplía hasta 1.510 litros con los asientos traseros abatidos.
La suspensión hidráulica, propia de Ford, ofrece un buen equilibrio entre comodidad y manejo. No se balancea en las curvas rápidas, pero no ofrece la firmeza de una suspensión adaptativa.
Ford no descarta lanzar una versión deportiva del Capri en el futuro, lo que podría revitalizar el interés de los puristas.
Valoración: 7,4
Lo mejor: Comportamiento dinámico, amplitud interior, ajustes correctos.
Lo peor: Acceso a la segunda fila, dirección insensible, tacto de frenos artificial.
El Ford Capri eléctrico no revive el mito en su totalidad, pero sí ofrece una alternativa interesante en el segmento de los SUV eléctricos. Un producto correcto, bien equipado y con un precio competitivo, aunque le falte alma.
La cifra habla por sí sola: Ford apuesta por un futuro eléctrico, pero ¿podrá captar la esencia de un legado que se remonta a los años 70?
