Geely desafía al litio: el metanol como arma secreta en la lucha por el futuro automotriz
Geely, la gigante china, está desafiando la narrativa dominante sobre los vehículos eléctricos, apostando por una alternativa sorprendente: el metanol. Y no es una apuesta de papel.
Un peso que desafía a la electrificación
La compañía, liderada por Li Shufu, lleva más de dos décadas explorando el metanol como combustible para automóviles, y sus cálculos son contundentes. Según sus estimaciones, un coche eléctrico puro puede ser hasta el doble de pesado que uno propulsado por metanol, debido al peso excesivo de las baterías de iones de litio. Un problema que, según Shufu, “ninguna mejora química resolverá por completo”.
La estrategia de Geely va más allá de la mera teoría. Su nuevo Galaxy Starshine 6, un sedán híbrido enchufable, ya incorpora un motor de 1.5 litros alimentado con metanol M100, un combustible compuesto íntegramente de alcohol metílico. La idea es combinar este combustible con una batería más pequeña, optimizando el peso y la autonomía sin sacrificar la movilidad. De hecho, el metanol, según Geely, almacena más de diez veces la energía por kilogramo que el litio.

Un ecosistema de apoyo en china
La apuesta por el metanol no es un proyecto aislado. El Ministerio de Industria chino lanzó en 2012 el primer programa piloto de vehículos de metanol, y en 2019 ocho organismos gubernamentales definieron directrices para su promoción. Hoy en día, más de 39 ciudades en 20 regiones provinciales han desplegado más de 80 medidas de apoyo a su adopción. El Gobierno incluso incorporó la infraestructura de metanol junto a la de carga eléctrica en su guía de transición económica verde de 2024, complementada con hidrógeno y amoníaco. Geely, por su parte, está validando el rendimiento del metanol en competición automovilística.
Pero no todo es un camino de rosas. El metanol, proveniente del gas natural, es un combustible fósil y, por tanto, no ofrece la ventaja medioambiental de un vehículo alimentado con energías renovables. Sus emisiones de CO₂ son menores que las de la gasolina, pero no son nulas. Además, presenta problemas de toxicidad que solo se pueden mitigar con el metanol verde.

Ventajas clave: rapidez y costos
La verdadera clave de la apuesta de Geely reside en su practicidad. El metanol se repostaría en estaciones similares a las de gasolina, en cuestión de minutos, sin necesidad de la inversión millonaria en redes de carga rápida que requieren los eléctricos puros. Además, el peso reducido de los vehículos propulsados por metanol, combinado con la posibilidad de utilizar baterías más pequeñas, supone una ventaja competitiva significativa.

Un desafío para europa
Si bien la investigación sobre el metanol en el sector automotriz es crucial en China, la comercialización a gran escala de su Galaxy Starshine 6 fuera de las fronteras chinas podría ser un reto. La Unión Europea deberá evaluar si la sostenibilidad del metanol verde es suficiente para justificar su adopción generalizada. Por ahora, Geely se enfrenta a la dura tarea de demostrar que el metanol puede ser una alternativa viable al litio, y no solo un experimento de laboratorio.
