Lucid apuesta por el robotaxi: ¿la nueva batalla por la conducción autónoma?
La carrera por la conducción autónoma se reaviva con una apuesta audaz de Lucid: un prototipo de robotaxi sin volante ni pedales que podría revolucionar el transporte urbano.

Lucid presenta lunar, un robotaxi sin volante
Mientras BMW retrocede en sus planes de Nivel 3, Lucid se lanza de lleno a la autonomía con el Lunar, un vehículo de dos plazas diseñado exclusivamente para el servicio de transporte autónomo. La presentación en el Investor Day de la compañía reveló un prototipo que, aunque aún en fase conceptual, apunta a una eficiencia energética notable, con una autonomía estimada de 644 kilómetros por cada 9-9,6 kilómetros por litro de electricidad. La carga rápida promete sumar más de 322 kilómetros en tan solo 15 minutos.
La estrategia de Lucid se centra en la monetización del software. La compañía planea cobrar a los usuarios una tarifa mensual por el acceso a DreamDrive Pro, su suite de conducción autónoma. A partir de la primera mitad de 2027, los precios oscilarán entre 69 y 99 dólares al mes, dependiendo del nivel de autonomía deseado. Lucid afirma tener una plataforma lista para el Nivel 4, que permitirá a los conductores apartar la vista de la carretera.
El Lunar no es un proyecto aislado. Lucid colabora con Uber en un programa de robotaxis similar al Gravity, y se espera que la plataforma mediana de la compañía se utilice para este fin. El plan de desarrollo de Lucid es ambicioso: conducción sin manos en autopista para este año, en ciudades el próximo, y Nivel 3 en 2028. El Nivel 4, donde los humanos pueden desconectar por completo, se vislumbra para 2029. Pero la legislación europea, más lenta que la innovación tecnológica, podría frenar estos avances.
La apuesta de Lucid tiene un atractivo claro: la autonomía como fuente de ingresos a largo plazo. El Lunar, con su diseño minimalista y su enfoque en la eficiencia, se presenta como una alternativa disruptiva en un mercado dominado por gigantes como Tesla. Y mientras otros fabricantes ajustan el rumbo, Lucid se lanza a conquistar el futuro de la movilidad urbana.
El Lunar, con su capacidad para dos pasajeros y su diseño optimizado para la carga, abre un nuevo capítulo en la evolución del transporte. La pregunta ya no es si la conducción autónoma llegará, sino quién la dominará.
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