Valdemoro respira: radar en la a-4 para frenar accidentes
La pesadilla de los vecinos de Valdemoro podría tener fin. Tras meses de reclamaciones y un preocupante aumento de accidentes en un tramo de la A-4, la DGT ha confirmado la instalación de un radar de control de velocidad, una medida largamente solicitada por la comunidad y la Asociación de Consumidores y Usuarios de Valdemoro (ACUSVAL).

Un tramo peligroso, curvas traicioneras
El punto negro, situado entre los kilómetros 26 y 30 de la autovía, ha sido escenario de múltiples incidentes, agravados por curvas pronunciadas y un peralte que, según los residentes, contribuye a la imprudencia de algunos conductores. La cifra habla por sí sola: un incremento notable de accidentes en los últimos años que ha llevado a la DGT a tomar cartas en el asunto.
La solicitud de ACUSVAL, presentada a la Dirección General de Tráfico, ha encontrado finalmente respuesta. Pere Navarro, al frente del organismo, ha dado luz verde a la instalación del dispositivo, reconociendo la zona como un foco de siniestralidad. Pero no solo en Valdemoro se intensifica la vigilancia. Tráfico prepara la llegada de cuatro radares adicionales en la Comunidad de Madrid antes de que finalice el año, sumándose a los dos de tramo y dos fijos ya implementados en la M-501, M-601 y M-100.
Es importante señalar que, aunque la ubicación exacta del radar en la A-4 aún no ha sido confirmada, la DGT ha garantizado que operará en una zona de concentración de accidentes. Además, la respuesta a las quejas vecinales llega en un momento de debate sobre la efectividad de los radares, especialmente tras la reciente reducción del IVA en los combustibles, que podría incentivar un mayor uso de los vehículos y, por tanto, aumentar el riesgo de accidentes. El nuevo dispositivo se suma a los 33 ya existentes en toda España, demostrando el compromiso de la DGT con la seguridad vial, aunque no exime a los conductores de su responsabilidad.
Por supuesto, la instalación del radar no es una solución mágica. Los conductores deben ser conscientes de que, aunque la baliza V16 pueda advertir de su presencia, el incumplimiento de las normas de tráfico conlleva una multa de 200 euros, independientemente del dispositivo de alerta que posean. La seguridad vial es una responsabilidad compartida, y este nuevo radar en Valdemoro es solo un recordatorio de que la imprudencia al volante tiene consecuencias.
La noticia, recibida con alivio por los vecinos de Valdemoro, pone de manifiesto la importancia de la participación ciudadana en la mejora de la seguridad vial. La presión constante de ACUSVAL, sumada a la respuesta de la DGT, ha logrado un avance significativo en la protección de los usuarios de la A-4. Pero la vigilancia debe ser constante, porque la carretera no perdona.
